Cuando eliges una motobomba lo primero que tienes que tomar en cuenta es el uso que le vas a dar. Existen motobombas de caudal, su función es la de vaciar agua que está en un lugar para transportarla a otro. No impulsan el agua con gran presión pero son muy eficaces en vaciar muy de prisa cantidades grandes de agua. Hay otro tipo de motobombas que son las motobombas de presión, estas se utilizan para aquellos casos en que el agua que queramos extraer, queramos también expulsarla con mucha fuerza o presión, se utilizan por ejemplo para el riego conectadas a aspersores o mangueras de riego.

La motobomba de caudal solo hace falta conectar las mangueras especiales con válvula anti retorno, basta con cebar el dispositivo que lleva en el cuerpo y ponerla en marcha. Dado que, con este tipo de bomba, no se lanza el agua a altura, su rendimiento es muy alto. Una bomba mediana puede transportar 7,800 litros en una hora.

Cuando utilizas una motobomba de este tipo es importante que la tengas anivelada en el suelo. Las vibraciones se evitan con los soportes que lleva debajo, pero es importante que esté anivelada para no perder el nivel de aceite. Aunque muchas motobombas tienen un paro automático cuando el nivel de aceite es bajo.

Básicamente el funcionamiento de una bomba a presión es similar a la de caudal, pero a diferencia que la primera lanzará el agua con gran presión, ideal para sistemas de riego por aspersión. Una característica importante a la hora de elegir una motobomba es que tenga un arranque muy sencillo.

Para calcular cuánta agua nos hará llegar una motobomba, debes tener en cuenta el caudal, pero también la altura  a la que deseas llevar el agua, ese cálculo se establece analizando sus curvas de rendimiento. Pregunta en la tienda donde la compres.

Elige motores eficientes, que consuman menos, que no contaminen y que te duren muchos años, que sean sobre todo máquinas ligeras dependiendo su uso.